El almacenamiento de datos no sólo es uno de los aspectos más importantes de cualquier sistema informático, sino también uno de los que más atención y desarrollo ha recibido a lo largo de la historia. Desde las arcaicas tarjetas perforadas, pasando por sistemas tan peculiares como los tubos selectrón, hasta los medios ópticos, magnéticos y de estado sólido que todos conocemos hoy en día, la humanidad ha estado en constante búsqueda de nuevos sistemas de almacenamiento. Hoy en día, la tecnología Blockchain se vislumbra como un potente candidato para el almacenamiento de datos del futuro. ¿El sistema definitivo?

¿Cómo debe ser un buen soporte de almacenamiento?

Antes de entrar al detalle sobre cómo Blockchain puede suponer una alternativa a los tradicionales discos físicos, conviene repasar algunos atributos que definen un sistema de almacenamiento de datos:

Volatilidad: una memoria volátil es aquella que pierde todos los datos en el momento que se interrumpe el suministro eléctrico. Es el caso de la memoria RAM y la razón por la cual un servidor u ordenador pierde toda la información que no haya sido grabada en disco en caso de un fallo eléctrico. Por el contrario, los discos duros mecánicos o de estado sólido son soportes de almacenamiento ‘no-volátil’.

Acceso: ¿te suena el término ‘Random Access’? Se refiere a la capacidad de poder consultar en cualquier momento, cualquier punto de la memoria. Se contrapone con el ‘Sequential Access’, característico de cintas magnéticas y en las cuales solo podemos acceder a la información en cierto orden (en este caso, siguiendo el recorrido de la cinta). Hoy en día, sin embargo, la mayoría de soportes a los que estamos acostumbrados son de ‘acceso aleatorio’, permitiéndonos leer o escribir directamente en cualquier ubicación de la memoria.

La memoria RAM (Random Accés Memory) obtiene su nombre de una de sus principales características: poder leer y escribir en cualquier momento, cualquier punto de la memoria.

 

Mutabilidad y rendimiento: la mutabilidad se refiere a la capacidad de poder sobreescribir la información almacenada. El rendimiento, como su nombre indica, la velocidad de lectura y escritura. Es frecuente encontrar soportes de almacenamiento que dispongan de velocidades de lectura y de escritura distinta, por ejemplo, permitiendo leer datos a una velocidad muy superior a la que requiere su almacenamiento. Según el presupuesto y las características de nuestro proyecto, podemos obtener un soporte rápido en lectura, rápido en escritura o que ofrezca un buen rendimiento en ambos aspectos.

Ubicación geográfica: otra cracterística fundamental de un soporte de almacenamiento es su ubicación. De nada nos servirá el disco más rápido del mundo si se encuentra en la otra punta del mundo y la transferencia de datos supone un mayor cuello de botella que la velocidad del disco en si. Tradicionalmente la ubicación geográfica no se ha considerado una característica propia del medio de almacenamiento, pero desde el momento que consideramos el ‘almacenamiento en la nube’ como una solución en si misma, deberíamos tenerlo en cuenta como un aspecto más.

Almacenamiento gracias a Blockchain: ¿más allá del Cloud?

Ahora que conocemos algunas de las características fundamentales de los soportes de almacenamiento, cabe preguntarnos ¿cómo funcionará un sistema basado en Blockchain y por qué es tan prometedor?

Si bien es cierto que la cadena de bloques ya permite, de por si, la publicación y el almacenamiento descentralizado de pequeñas cantidades de datos (saldos, contratos inteligentes, etc.) el precio medio puede resultar demasiado elevado excepto para publicar pocos MBs de información. A día de hoy el blockchain en si no es un soporte viable para alojar los 50,000 GB de datos que se crean en el mundo cada segundo.

Necesitaríamos más de 4 millones de discos de 1TB para almacenar los datos que se crean en el mundo cada día. En discos SATA apilados se alcanzaría una altura de 40 KM hasta llegar a la estratosfera.

 

Sin embargo, si entendemos Blockchain como lo que es: groso modo, una base de datos descentralizada, entonces podremos imaginarnos un sistema que utilice esta tecnología para almacenar punteros o direcciones que recojan la ubicación real de los datos, almacenada físicamente en servidores distribuidos geográficamente y conocidos como ‘nodos’. Añadiéndole un sistema informático capaz cifrar, segmentar, redundar y distribuir la información hacia estos miles de nodos de almacenamiento, obtenemos un soporte extraordinariamente resiliente: un soporte capaz de resistir la caida de cualquiera (o incluso una mayoría) de los nodos y aún así mantener la integridad de nuestros datos de forma indefinida.

Cabe destacar que los operadores de estos nodos no estarían prestando su capacidad de almacenamiento por amor al arte, sino que percibirían de forma recurrente una remuneración por parte del propietario de los datos. Esta compensación económica supone una garantía e incentivo muy importante para asegurar la persistencia de la información que deseamos almacenar.

De este modo, logramos solucionar uno de los retos más importantes al que ha de enfrentarse todo soporte de almacenamiento: la longevidad de los datos. En un sistema basado en blockchain la información puede perdurar, en teoria, de forma indefinida. Adicionalmente, la distribución geográfica y la presencia de miles de nodos no solo supondrián una protección adicional ante intentos de censura o ataques informáticos, sino que también podrían reducir drásticamente los precios en consecuencia de una fortísima presión competitiva.

Almacenamiento para siempre, sí… pero no muy rápido

El sistema propuesto en el apartado anterior es capaz de ofrecernos un tipo de almacenamiento no-volátil (persistente), de acceso aleatorio, mutable, seguro y accesible desde cualquier lugar del mundo. Sin embargo, hay una característica en la que no podrá competir con un sistema alojado en un Data Center traducional: el rendimiento.

La descentralización y distribución geográfica, los mismos aspectos que permiten que la información pueda perdurar de forma indefinida en la red, suponen también un importante obstáculo a la hora de escribir y leer datos a altas velocidades.

Hoy en día estamos cada vez más acostumbrados a aplicaciones que nos proporcionen resultados en tiempo real: ecommerce, programas ERP, motores de búsqueda, software CRM etc. Todos estos entornos requieren, precisamente, poder obtener y almacenar datos en el menor tiempo posible para poder dar la sensación de inmediatez y no pueden permitirse los elevados tiempos de latencia que probablemente implica esta nueva tecnología basada en blockchain.

Las cabinas de discos de uso profesional, ubicadas en Data Centers especializados, se diseñan con el objetivo de ofrecer muy elevadas velocidades de lectura y escritura.

Las cabinas de discos de uso profesional, ubicadas en Data Centers especializados, se diseñan con el objetivo de ofrecer muy elevadas velocidades de lectura y escritura.

Nos encontramos, por lo tanto, ante una solución parcial que cubre unas necesidades específicas (archivo, almacenamiento a largo plazo, acceso ubicuo, precios bajos) y que sin duda alguna supondrá un gran avance en los sectores industriales o domésticos en los que se puedan aprovechar estas características. No es la panacea o solución definitiva que muchos habían prognósticado, pero sí una tecnología que puede complementar el uso de discos Flash de alta velocidad en Data Centers especializados para aquellos usos que requieran mayor rendimiento sin renunciar a la seguridad o integridad de datos.

Finalmente, aprovechamos para recomendar nuestros servidores Cloud con discos Flash en SW Hosting. El almacenamiento del futuro basado en Blockchain aún no es una realidad, pero los discos ultrarrápidos en Flash para entornos de producción que requieran una importante dósis de rendimiento, puedes obtenerlos hoy mismo.

Esperamos que hayáis disfrutado de la entrada, ¡hasta la próxima!

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