El TicketDay es como una croqueta de foie. Los que habéis estado, ya me
entendéis, y por los que no aquí tenéis este relato. La primera mirada fue la
de Ricard Castellet, director de alianzas y social media de Lets Bonus.
Ambición, pasión y euforia por demostrar que una vez más ha hecho polos los
límites. ¿La prueba? ¿Pasar de 1 a 500 trabajadores en 2 años y medio es
suficiente? Según en Ricard, pero, el mérito no sólo es este crecimiento
espectacular sino que han sido capaces de hacerlo cuando al mercado ya había
competidores muy potentes que habían llegado antes: Groupalia, Groupon,
Offerum o Citydeal. ¿La llave? Correr muy y a la vez saber dónde querían ir.
Sí, aplicaron el abc del marketing pero sobre todo lo pusieron en práctica.
Las ideas no son nada hasta que no se materializan, y Lets Bonus decidió que
las mujeres ‘modernas’ serian su target y a estas mujeres, más que grandes
descuentos los ofrecerían grandes experiencias muy cerca de casa suya. A día
de hoy Lets Bonus tiene unos 20 millones de usuarios a todo el mundo. ¿Cómo se
llega a esta cifra en 2 años y 6 meses? De entrada, en Ricard nos dice que si
quieres que tu proyecto d’e-commerce funcione debes grabar dos palabras con
fuego: liderazgo e internacionalización. ¿Y cabeza dónde va todo este mundo?
Según en Ricard, quien una Facebook y Lets Bonus se hará de oro, o dicho de
otra manera, vamos a l e-crm, o traer al máximo exponente la captación y sobre
todo la gestión de los datos de los clientes por poderlos satisfacer sus
necesidades en cada momento, incluso anticipándonos. Un Big Brother Salesman?
El tiempo dirá. 
Segunda mirada, la de Antonio Maceiras, responsable del scouting de los LA
Lakers. Antonio nos habla de su mundo, el del deporte profesional, y se
lamenta de que en Europa, teniendo el peso que tiene el deporte en la
economía, tenga una gestión de pandereta. Si no has salido de Europa, quizás
te cuesta de ver, pero si como él conoces ‘el american way’ de gestionar un
club, se hace muy evidente la fractura entre la realidad de los clubes en
Europa y a los Estados Unidos. A los EE.UU. ‘business is business’ tanto si
hablamos de un equipo de baloncesto como de una fábrica de tornillos, los
criterios de gestión son los mismos y acaban allá mismo: ¿Salen los números?
en Europa, entre ayudas públicas, politización del deporte, opacidad de las
cuentas, y de otras incertidumbres, gestionar un club como si fuera una
empresa se hace imposible. Según Antonio, la causa está en que los clubes
nacieron como una cosa social y por promover el bienestar físico, no por hacer
dinero. ¿No os han dicho nunca que lo importante no es ganar, sino participar?
Partiendo de aquí, la siete de victoria de los clubes los ha situado en una
espiral de necesidad de financiación por ser más competitivos, dejando la
viabilidad en un segundo o tercer término. Por ejemplo, el caso Gasol. ¿Creéis
que los aficionados de los Lakers no entienden que el club se debe vender en
Gasol por el bien de las finanzas del club? Lo entienden perfectamente.
¿Nosotros lo entenderíamos? Al fondo de todo hay la preocupación de Antonio de
que un sector como el del deporte profesional que en España tiene un peso
específico de un 1,7% del PIB y del que dependen muchas personas, el estado
permita un modelo de gestión que todo el mundo sabe que no funciona. Es una
cuestión de responsabilidad hacia las familias que viven del mundo del deporte
profesional. No hay lo suficiente con la ley de sociedades deportivas, hace
falta un magisterio y fiscalización por parte del estado. Sino los clubes
seguirán haciendo lo cuento de explotación a golpe de testosterona. Tercera
mirada. Genís Roca. Socio fundador de Roca Salvatella. Él es el de la bola de
vidrio, el que ve por la noche, el que con la mirada palpa la realidad del
mañana. Atención! Que como él mismo dice, también se equivoca, pero si me
dejáis triar, lo quiero bien cerca. En Genís, todo y dedicarse a sacar zumo de
la red para los suyos clientes, que en muchos casos se traduce en gestión de
la reputación on-line, empieza rompiendo esquemas y desvalorando Facebook y
Twitter, de manera provocadora pronostica el declive y dice que esta orgía de
comunicación vía redes sociales es algo pasajero, y con esto capta nuestra
atención por introducir el primero de los dos grandes temas, la internet de
las cosas, que combinada con el segundo grande tema, que es la digitalización
entendida como la reconversión de productos en servicios, dibujan un nuevo
escenario lleno de oportunidades de negocio. Pero vamos paso a paso. En Genís
expone que inicialmente la internet era la de las empresas que tenían el suyos
portales, los cuales los usuarios visitábamos (1995 a 2005). Entonces llegó la
internet de las personas (2005 a 2015), que tienen blogs, perfil a facebook, a
twitter, etc, la internet de las redes sociales. La tercera revolución será el
internet de las cosas, es decir, la de las máquinas que hablan entre ellas por
solucionarnos problemas a los usuarios. ¿Por ejemplo, si vas con el coche
equipado con gps conectado a internet, porque no puede decirte el gps si
quedan plazas libres al aparcamiento más próximo dónde vas e incluso
reservarte un lugar? ¿Pagaríais por este servicio? La nueva internet, la de
las cosas, se basa en: crecimiento exponencial de usuarios, de las bases de
datos y su tratamiento, y la monetización real de internet, que debe ser muy
diferente que invertir en Facebook con un plazo de amortización de 85 años! En
este escenario, quien tiene los datos es el rey. Después de alimentar el
espíritu, le tocó el turno al cuerpo. Jordi Ávila y el “otro” Eduard Batlle,
el artista y el estratega de L’Ànec dels Pirineus, nos presentaron la última
de sus creaciones, una nueva manera de hacer amor a todas y cada una de las
papilas gustativas, la croqueta de foie. Como nos explicó el “otro Eduard”, no
el de ServeisWeb, han sido dos años de prueba y error, buscando el equilibrio
en las proporciones del relleno, si ponían demasiado foie la croqueta perdía
consistencia, si ponían demasiada poco, ya no tenía gusto de foie. Os puedo
garantizar que el resultado es excelente, como el del TicketDay, que gracias a
las buenas artes de todo el equipo de Servicios Web han conseguido el mejor
envoltorio por un relleno de lujo que todos hemos podido saborear, la croqueta
de foie del conocimiento.